Bloque I. Tema 1.2. Las revoluciones burguesas y la construcci贸n del estado liberal.

TEMA 2. LAS REVOLUCIONES BURGUESAS Y LA CONSTRUCCI脫N DEL ESTADO LIBERAL.

1. EL LIBERALISMO POL脥TICO: PRINCIPIOS FUNDAMENTALES.

1.1. Liberalismo econ贸mico y liberalismo pol铆tico.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX se van producir una serie de cambios econ贸micos y sociales que llevaron a la desaparici贸n del viejo orden feudal y el inicio de los reg铆menes capitalistas de producci贸n. 脡ste r茅gimen de producci贸n capitalista se caracteriza desde el punto de vista social porque la burgues铆a va a ser la clase social dominante. Clase social dominante que va a introducir nuevas costumbres y mentalidad e incluso nuevas ideolog铆as. La mentalidad burguesa basada en la idea del lucro y el beneficio personal elabora una nueva concepci贸n de la sociedad basada en las ideas de libertad y democracia. Esta nueva concepci贸n de la sociedad se denomina liberalismo.
El liberalismo es un concepto tan amplio y heterog茅neo. Es una corriente intelectual que proclama la idea de la libertad del hombre en todas las manifestaciones de la vida tanto de tipo econ贸mico, pol铆tico, social y cultural. En consecuencia a la hora de definir el liberalismo debemos simplificar la cuesti贸n distinguiendo entre liberalismo econ贸mico y liberalismo pol铆tico.
Liberalismo econ贸mico es la doctrina seg煤n la cual el equilibrio econ贸mico se establece autom谩ticamente por el libre juego de las leyes de la oferta y la demanda, sin que sea necesario en ning煤n caso de la intervenci贸n del estado en la econom铆a. Su m谩ximo representante fue Adam Smith en su obra 鈥淟a riqueza de las Naciones鈥.
Liberalismo pol铆tico lo podemos definir como aquella doctrina que defiende el establecimiento del estado liberal basado en los principios de soberan铆a nacional, divisi贸n de poderes y existencia de una constituci贸n, de un texto fundamental en el que se establezca el marco jur铆dico de la sociedad. Nosotros nos vamos a centrar en el liberalismo pol铆tico y estudiaremos sus antecedentes.

1.2. Antecedentes del liberalismo pol铆tico: Locke, Montesquieu y Rousseau
Cuando hablamos de los antecedentes del liberalismo pol铆tico nos referimos a una serie de fil贸sofos del siglo XVII y principios del XVIII que vinieron a sentar las bases del futuro liberalismo pol铆tico. Esos ideol贸gicos son Locke, Montesquieu y Rousseau.
Locke fue uno de los fil贸sofos que m谩s influy贸 en los pensadores del liberalismo pol铆tico, las ideas, las doctrinas filos贸ficas de este autor se recogen en un libro llamado 鈥淭ratado sobre el Gobierno Civil鈥. En esta obra se recoge su concepci贸n de lo que es la sociedad pol铆tica o estado. Para Locke, antes de formarse la sociedad o el estado exist铆a una situaci贸n previa llamada estado de naturaleza. En esta situaci贸n original, los hombres ten铆an determinados derechos naturales tales como derecho a la vida, la libertad y a la propiedad. Lo que ocurre seg煤n Locke es que llegado un determinado momento de la evoluci贸n social, las relaciones entre componentes de la sociedad se vuelven m谩s complejas y por lo tanto es necesario crear un pacto entre los miembros de la sociedad para asegurar el goce de esos derechos naturales b谩sicos.
En virtud de ese pacto cada uno de los hombres delega en la autoridad una parte de sus derechos naturales por ejemplo el derecho a hacer justicia. Delegaci贸n que se realiza con un car谩cter revocable, de 茅ste modo, dice Locke, la autoridad que se forma consiste en un estado limitado y no un estado absolutista, siendo el l铆mite de los poderes de esa autoridad el propio reconocimiento de los derechos naturales. En conclusi贸n nos encontramos ante la idea del estado entendido como estado limitado que no es m谩s que la esencia o base de la concepci贸n liberal del estado.
Montesquieu en su obra 鈥淓l esp铆ritu de las leyes鈥 formula la teor铆a de la divisi贸n de poderes. Seg煤n Montesquieu en todo r茅gimen pol铆tico existen tres funciones b谩sicas:
– La funci贸n de dictar normas generales. Es decir, la funci贸n de crear derecho.
– La funci贸n de solucionar los conflictos que se susciten en la interpretaci贸n y aplicaci贸n de esas normas generales.
– La funci贸n de ejecutar, aplicar las normas garantizando el orden p煤blico y defendiendo a la sociedad frente a posibles ataques extranjeros.
Montesquieu afirma que cuando todas esas funciones son realizadas por un 煤nico 贸rgano, todo est谩 perdido. Todo poseedor de poder tiende a aumentarlo y lo resume con la frase 鈥淓l poder tiende al abuso de poder鈥. La soluci贸n para Montesquieu es oponer a un poder otro poder. 鈥淓l poder frena al poder鈥 y es por esta raz贸n para combatir el absolutismo y asegurar la libertad por la cual Montesquieu formula su teor铆a de la divisi贸n de poderes, seg煤n la cual en todo sistema pol铆tico deben existir tres poderes independientes e iguales entre s铆, siendo estos el poder legislativo, judicial y ejecutivo.
Rousseau en su obra 鈥渆l Contrato Social鈥 formula una teor铆a sobre la soberan铆a popular, para ello parte de la idea de que existe una etapa anterior al establecimiento de las sociedades pol铆ticas; etapa que 茅l denomina el estado de naturaleza. Etapa inicial que se supera y se llega a la sociedad pol铆tica mediante la celebraci贸n de un pacto.
La diferencia entre Rousseau y Locke es que para Locke los hombres mediante ese pacto delegan parcialmente algunos derechos de tal forma que los hombres conservan algunos derechos innatos e inalienables. Sin embargo para Rousseau la cesi贸n de esos derechos es total, se ceden todos los derechos. Para Rousseau la enajenaci贸n de los derechos es absoluta lo que pod铆a llevar al estado absolutista pero, sin embargo, el hombre recupera autom谩ticamente lo que cede ya que lo que entrega no se hace a una persona o ente determinado sino que esa entrega tiene por objeto o fin el crear la voluntad general, de la cual el hombre es parte integrante. De tal forma que el hombre se convierte a la vez en s煤bdito y ciudadano. Nace la idea de soberan铆a popular que reside en el pueblo y se manifiesta a trav茅s de la voluntad general.
Estas ideolog铆as vienen a establecer las bases del estado liberal. A partir de estos postulados b谩sicos, el liberalismo se desarrolla de forma distinta seg煤n la 茅poca y los pa铆ses.

1.3. Liberalismo en Inglaterra.
Los principales representantes del liberalismo pol铆tico en Inglaterra van a ser dos autores: J. Bentham y J. Stuart Mill.
Bentham elabora en 1789 su obra llamada 鈥淚ntroducci贸n a los Principios de la Moral y la Legislaci贸n鈥. En esta obra Bentham parte de un principio b谩sico llamado principio de la mayor felicidad. Seg煤n el cual las acciones y actos son buenos y adecuados en la medida en que tienden a promover la mayor cantidad de felicidad para el mayor n煤mero de personas posible. La novedad que introduce Bentham es que sustrae este principio de la mayor felicidad del mundo de la moral y lo aplica en el 谩mbito de la pol铆tica de tal forma que un acto pol铆tico es bueno cuando ese acto produce la mayor felicidad al mayor n煤mero posible de personas.
En consecuencia para Bentham la funci贸n de un estado debe de ser la de promover el principio de mayor felicidad. Es decir, ese estado debe promover la mayor felicidad al mayor n煤mero de personas. Bentham es consciente que ese principio de utilidad no puede aplicarse directamente a la vida pol铆tica sin llevar a cabo previamente una reforma pol铆tica. Antes de empezar a juzgar los actos del legislativo hay que hacer las siguientes reformas pol铆ticas:
a) El reconocimiento del sufragio universal masculino.
b) Renovaci贸n anual del parlamento.
c) Garantizar el voto secreto.
Con esto Bentham elimina el dominio planificado de las clases sociales dominantes y permite la entrada en el juego pol铆tico de otros grupos sociales m谩s desfavorecidos. De tal forma que los 贸rganos de poder representan realmente a la mayor parte de la sociedad. A partir de aqu铆 es cuando se puede entrar a aplicar el principio de utilidad en el 谩mbito pol铆tico. As铆, por ejemplo, dice Bentham que, en el 谩mbito legislativo, el principio de utilidad exigir铆a la derogaci贸n de todas las leyes que no fueran un medio adecuado para obtener esa felicidad general. El estado estar铆a obligado a promulgar leyes dirigidas a corregir los males sociales.
J. Stuart Mill en su obra 鈥淪obre la Libertad鈥 estudia la conducta del individuo en relaci贸n a la sociedad. La finalidad de su ensayo es definir qu茅 se entiende por libertad civil o social.
La libertad civil es la naturaleza y l铆mites del poder que puede ser ejercido leg铆timamente por la sociedad sobre el individuo.
Para Stuart Mill el peor enemigo de la libertad no es el estado sino que es la sociedad. Es decir, el peor enemigo de la libertad es la presi贸n que la mayor铆a de la sociedad ejerce sobre cualquiera que se muestre diferente. La sociedad tiende a imponer unas reglas de conducta, unas costumbres que impiden a los individuos desarrollarse y formarse libremente. La soluci贸n que propone es introducir en el 谩mbito de la pol铆tica el principio de representaci贸n proporcional. Esto permite que todas las opciones pol铆ticas tengan representaci贸n en el parlamento, con esto se consigue la supervivencia y el respeto a las minor铆as.

1.4. Liberalismo en Francia.
La m谩xima expresi贸n del liberalismo franc茅s es la Revoluci贸n francesa. Contexto hist贸rico en el que se manifestaron los principios del estado liberal. El liberalismo franc茅s del siglo XIX tiene sus m谩ximos representantes en Benjamin Constant y A. Tocqueville.
Constant en su obra 鈥淐urso de Pol铆tica Constitucional鈥 trata de justificar que el estado liberal es un estado limitado por los derechos individuales. Para ello parte de la distinci贸n entre la llamada libertad de los antiguos y la libertad de los modernos.
La libertad de los antiguos es la llamada libertad de participaci贸n. Es decir, la libertad para intervenir en las decisiones pol铆ticas.
La libertad de los modernos es la llamada libertad de autonom铆a en el sentido en que existe en todo individuo un 谩mbito de su dignidad inexpugnable, intocable contra toda arbitrariedad u opresi贸n.
La conclusi贸n que obtiene Constant es que la 煤nica forma de gobierno compatible con la idea de libertad-autonom铆a, es 煤nicamente el estado liberal entendido como aquel estado que se encuentra subordinado por el respeto y reconocimiento de los derechos individuales.
Tocqueville en su obra 鈥淟a Democracia en Am茅rica鈥 trata de analizar c贸mo hacer compatibles el principio de libertad y el de igualdad. Elabora esta obra tras su viaje a EEUU para estudiar el sistema carcelario americano y poder aplicar sus ventajas al sistema franc茅s. Sin embargo lo que m谩s le sorprende de este 鈥渘uevo mundo鈥 es c贸mo se lleva hasta las m谩ximas consecuencias el principio de igualdad. Es decir, c贸mo EEUU se articula sobre la base del principio de igualdad de derechos y condiciones de sus ciudadanos con independencia de su nacimiento y su fortuna. La aplicaci贸n de este principio de igualdad implica el principio de libertad. Se pregunta c贸mo se puede garantizar la libertad en las sociedades igualitarias, c贸mo compaginar el principio de igualdad y libertad. Que la igualdad no restrinja la libertad del individuo.
La soluci贸n no es otra que el crear o formar asociaciones no solamente de tipo pol铆tico sino tambi茅n profesional, industrial, cient铆fico y cultural que haga comprender y entender a los ciudadanos la dependencia que existe entre unos y otros, la necesidad de ayudarse unos a otros con el fin de crear el llamado sentido social.

2. LA REVOLUCI脫N E INDEPENDENCIA DE ESTADOS UNIDOS.

2.1. La revoluci贸n en Norteam茅rica
Los primeros colonos ingleses llegaron a la costa oriental de Am茅rica del Norte en 1607. A mediados del siglo XVIII, el territorio se organizaba en trece colonias dependientes de la corona brit谩nica, en las que viv铆an 1.300.000 personas de raza blanca y 350.000 de raza negra. La poblaci贸n blanca era el grupo dominante, y entre ellos las diferencias de riqueza eran menores que en la sociedad europea. La mayor铆a de las personas de raza negra eran esclavos, dedicados a trabajar las extensas plantaciones agr铆colas del sur.
La llamada Revoluci贸n Americana se origin贸, sobre todo, por causas pol铆卢ticas: la poblaci贸n de las Trece Colonias estaba descontenta porque paga卢ban impuestos como cualquier s煤bdito brit谩nico y, sin embargo, no te卢n铆an representantes en el Parlamento de Londres para defender sus intereses. Esta situaci贸n provoc贸 motines de protesta, entre los que destac贸 el 鈥淢ot铆n del T茅鈥 de Boston (1773), que supuso la ruptura de las relaciones comer卢ciales con la metr贸poli.
La guerra entre Reino Unido y las Trece Colonias comenz贸 en 1775, y, un a帽o m谩s tarde, las colonias hicieron p煤blica una Declaraci贸n de De卢rechos y la Declaraci贸n de Independencia, esta 煤ltima redactada por Thomas Jefferson.
Los colonos recibieron la ayuda de Francia y, en menor medida, de Espa卢帽a. Finalmente, tras las batallas de Saratoga y Yorktown, los brit谩nicos firmaron la Paz de Par铆s (1783), por la que reconoc铆an la independencia de las colonias.
En 1787 se aprob贸 una constituci贸n, por la que las Trece Colonias consti卢tuyeron un solo Estado, denominado Estados Unidos de Am茅rica, que se organizaba como una rep煤blica federal. En 1789, apenas un a帽o despu茅s de que entrase en vigor la nueva constituci贸n, George Washington fue ele卢gido primer presidente de Estados Unidos.
2.2. Un nuevo orden pol铆tico
Los revolucionarios estadounidenses crearon por primera vez un sistema pol铆tico liberal, que ten铆a dos principios fundamentales:
-El reconocimiento de que los ciudadanos tienen una serie de derechos que el poder pol铆tico debe respetar.
– La separaci贸n de poderes. Los monarcas absolutos concentraban todos los poderes en sus manos. En Estados Unidos, por primera vez se dife卢renci贸 entre el poder legislativo, encargado de hacer las leyes; el poder ejecutivo, que las pone en marcha, y el poder judicial, que vela por el cumplimiento de las leyes.
Cada uno de estos poderes debe controlar a los dem谩s para que exista un buen gobierno.

3. LA REVOLUCI脫N FRANCESA
1. Causas.
Es el acontecimiento de mayor trascendencia de la transici贸n del siglo XVIII al XIX y se le considera como el hito que marca el inicio de la Edad Contempor谩nea, pues supone una ruptura total con todo lo anterior e inaugura una nueva era en la Historia, al menos, de Europa. Podemos sintetizar las causas que la promovieron en dos: la difusi贸n de las ideas ilustradas y un malestar que afectaba a todos los grupos de la sociedad francesa. La burgues铆a hab铆a logra卢do un alto nivel econ贸mico, pero continuaba excluida de la alta administraci贸n del Estado ante la pervivencia de la monarqu铆a absoluta y de las estructuras tradicionales. Tambi茅n exist铆a un malestar en las capas populares, campesi卢nas y urbanas, por una crisis econ贸mica y por la presi贸n de los impuestos. A ello se a帽ad铆a una gran crisis financie卢ra que llev贸 a varios ministros a pedir una reforma fiscal para sanear la hacienda real y por la que se extender铆a el pago de impuestos a los estamentos privilegiados. Se fracas贸 en este empe帽o, una y otra vez, por la oposici贸n de estos 煤ltimos que se re煤nen en una Asamblea de Notables en 1787.
La convergencia de estos factores llev贸 al monarca, Luis XVI, a la convocatoria de los Estados Generales (1789) donde se inici贸 el proceso revolucionario al plantearse cuestiones como el voto por estamento (defendido por los esta卢mentos privilegiados) o por individuo (Tercer Estado).
2. Fases.
En dicho proceso podemos destacar las siguientes fases:
(1.a) La Monarqu铆a constitucional (1789-1792). Habi茅ndose separado de los Estados Generales los repre卢sentantes del Tercer Estado y algunos de los representantes de los otros dos, se constituy贸 la Asamblea Nacional que transformar谩 a Francia en una monarqu铆a constitucional, con soberan铆a nacional, divisi贸n de poderes y sufragio censitario. Se suprimieron todos los vestigios del sistema feudal y se promulg贸 la Declaraci贸n de los Derechos del hom卢bre y del ciudadano (agosto de 1789). Paralelamente a sus inicios se produjo una revuelta popular en el campo y en Par铆s (toma de la Bastilla). La Asamblea Constituyente aprob贸 la primera constituci贸n de la revoluci贸n en 1791.
(2.a) La Convenci贸n Republicana (1792-1794). La permanencia de los problemas econ贸micos y sociales, junto con la oposici贸n de la nobleza y del rey, motivaron una nueva oleada revolucionaria que desemboca en la instauraci贸n de una Rep煤blica, cuya asamblea era la Convenci贸n. El rey Luis XVI fue juzgado, condenado y ejecutado. En su 煤ltima etapa accedieron al poder los jacobinos, grupo radical que instaur贸 una dictadura de corte popular, presidida por Robespierre.
(3陋) El Directorio (1795-1799). Aunque se mantuvo la Rep煤blica, una nueva Constituci贸n (la tercera) ven铆a a consolidar una reacci贸n moderada contra el terror implantado al final de la anterior etapa y devolv铆a el poder a la bur卢gues铆a. Tuvo que mantenerse frente a las tendencias mon谩rquicas y a la izquierda jacobina. Precisamente el temor a un nuevo triunfo de estos 煤ltimos promueve un golpe de Estado (1799) que introduce a Napole贸n en el poder y pone fin al proceso revolucionario.
(4陋) El Imperio napole贸nico y la Restauraci贸n. Con el golpe de Estado de 1799, se inicia la etapa del Consulado. En 茅sta podemos distinguir una primera fase en la que Francia est谩 presidida por tres c贸nsules (Napole贸n, Si茅yes y Ducos), hasta que en 1802 Napole贸n, que acumula un gran poder y popularidad, se proclama c贸nsul 煤nico y vitalicio. La expli卢caci贸n de este paso radica, en gran parte, en su pol铆tica exterior. Desde 1792 Francia hab铆a comenzado su expansi贸n ideol贸gica y territorial, enfrent谩ndose a dos coaliciones europeas sucesivas. Sin embargo, en 1801 Napole贸n inicia una pol铆tica pacificadora en relaci贸n con Austria (Luneville), Gran Breta帽a (Paz de Amiens, 1802) y la Santa Sede, que le dar谩n un gran prestigio.
El siguiente paso fue su proclamaci贸n como emperador en 1804, comenzando entonces el Imperio que se pro卢longa hasta 1815. El aspecto m谩s destacado va a ser la continuaci贸n de la expansi贸n territorial: el cenit se sit煤a hacia 1808 (Paz de Tilsit) tras haberse impuesto a Austria, Prusia y Rusia. Pese a ello, su gran error ser谩 la invasi贸n de Rusia en 1812; aunque lleg贸 a entrar en Mosc煤, el fr铆o y la falta de abastecimiento le obligaron a una retirada que ser谩 desas卢trosa. Adem谩s, esto ser谩 aprovechado por Gran Breta帽a que promueve una nueva coalici贸n que derrota a Napole贸n en Leipzig (1813). Al a帽o siguiente, los aliados entraban en Par铆s y Napole贸n ser谩 desterrado a la isla de Elba. En 1815 regresa a Francia (Imperio de los Cien d铆as) pero ser谩 definitivamente derrotado en Waterloo y desterrado a la isla de Santa Elena.
Napole贸n hab铆a creado una nueva nobleza, familiar y militar, que situ贸 frecuentemente como gobernantes en los Estados aliados o dominados. Pese a que mantuvo y export贸 muchos de los principios revolucionarios cont贸 con una oposici贸n liberal y burguesa, bien por la limitaci贸n de las libertades, bien por motivos econ贸micos (bloqueo continental). Por otra parte, el nacionalismo que conlleva el fen贸meno revolucionario, ser谩 la principal causa de un buen n煤me卢ro de sublevaciones en los territorios ocupados.
El Imperio napole贸nico sucumbi贸 en 1814 ante las grandes potencias europeas. 脡stas (Austria, Rusia, Prusia y Gran Breta帽a) promovieron la restauraci贸n de las monarqu铆as absolutas, lleg谩ndose a formar alianzas con el fin de evitar cualquier brote de liberalismo (Santa Alianza). Los dirigentes pol铆ticos europeos se reunieron en el Congreso de Viena (1814-1815) y bajo estas pautas, y teniendo en cuenta sus intereses, reorganizaron el mapa europeo lo que originar谩 no pocos problemas posteriores al no tener en cuenta las distintas nacionalidades existentes. Los principios que inspiraron este Congreso fueron el de la legitimidad de los reyes frente a la soberan铆a nacional, el equilibrio entre las potencias vencedoras y la solidaridad entre los Estados que se con卢cret贸, en el tratado de la Cu谩druple Alianza, en la intervenci贸n militar en caso de levantamientos liberales. Francia se incorpor贸 a esta alianza en el Congreso de Aquisgr谩n (1818), por lo que se transform贸 en la Qu铆ntuple.

4.- CONTRARREVOLUCI脫N Y REVOLUCI脫N EN EUROPA

4.1.- La revoluci贸n en Espa帽a.

4.1.1. La experiencia liberal.
Espa帽a tiene una breve experiencia liberal que culminar谩 en 1812, cuando las Cortes de C谩diz elaboran una constituci贸n liberal. En septiembre de 1808 la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino se instal贸 en Aranjuez. Surgi卢da de la necesidad de coordinar las funciones de las numerosas Juntas locales y provinciales, la Junta Central se consider贸 depositarla de todo el poder en ausencia del rey. Presidida por el anciano conde de Floridablanca, de ella formaron parte destacados ilustrados como Jovellanos, aunque la mayor parte de sus 35 miembros perte卢nec铆an a la nobleza y eran partidarios de reformas mode卢radas para regenerar al pa铆s. Tom贸 importantes decisiones como la formaci贸n de un nuevo ej茅rcito o la convoca卢toria de Cortes generales. Se realiz贸 en 1809 una consulta al pa铆s (instituciones y per卢sonas ilustradas), que mostr贸 la necesidad de que algo deb铆a cambiar en el sistema pol铆tico del Antiguo R茅gimen, aunque no todos lo entend铆an igual: para los liberales, como el poeta Quintana, pod铆a ser el comienzo de un proceso revolucionario que llevase a la aprobaci贸n de una Constituci贸n; para los absolutistas, se trataba tan solo de reformar algunas leyes sin alterar la soberan铆a absoluta del rey.
En enero de 1810, acosada por las cr铆ticas y el ej茅rcito franc茅s, la Junta Central se disolvi贸 y nombr贸 una Regen卢cia de cinco miembros, que aunque no era partidaria de esta convocatoria inici贸 el proceso electoral. Para resolver el problema de la falta de diputados de los territorios ocu卢pados por los franceses se nombraron diputados suplen卢tes que residieran en C谩diz. El lugar de reuni贸n iba a ser esta ciudad andaluza, libre del dominio franc茅s, centro comercial, con un notable sector de clero liberal, con cen卢tros de encuentro como caf茅s y teatros y con un empla卢zamiento geogr谩fico que la hac铆a de dif铆cil conquista por los franceses. La primera sesi贸n de las Cortes reunidas en la isla de Le贸n (actual San Fernando) tuvo lugar el 24 de septiembre de 1810, con la presencia de tan s贸lo 95 diputados, n煤mero que aument贸 luego por la llegada de nuevos diputados procedentes de provincias ocupadas por el ej茅rcito franc茅s: el 19 de marzo de 1812 la Constituci贸n fue aprobada por 184 diputados y en el momento de su disoluci贸n, el 14 de septiembre de 1813, hab铆a 223.
La composici贸n social de las Cortes de C谩diz estaba marcada por la fuerte presencia del clero (un tercio de total), seguida de un importante n煤cleo de abogados, funcionarios y militares, as铆 como algunos nobles y comerciantes. No hubo artesanos, trabajadores de la industria ni campesinos; era, pues, una representaci贸n de clases medias urbanas. Los diputados no formaron partidos como se entienden hoy, sino que cada uno adoptaba perso卢nalmente su posici贸n en cada discusi贸n o votaci贸n; a煤n as铆 pronto se form贸 un grupo de diputados liberales (como los sacerdotes Mu帽oz Torrero, Villanueva o Espiga; o Agust铆n Arg眉elles, el orador m谩s destacado, y el conde de Toreno), un grupo absolutista contrario a las reformas (Inguanzo, Ostolaza). Las Cortes generales y extraordinarias comenza卢ron sus sesiones en el Teatro C贸mico de la Isla de Le贸n y en febrero de 1811 se trasladaron a C谩diz, donde concluyeron sus sesiones en septiembre de 1813; las nuevas Cortes ordi卢narias se reunieron ya en Madrid, liberada del dominio fran卢c茅s hasta el regreso de Fernando VII en mayo de 1814.
El primer decreto de las Cortes (24-9-1810) ya signific贸 una ruptura con el Antiguo R茅gimen y la monarqu铆a| absoluta, al afirmar la soberan铆a nacional de la cual ellos eran los depositarios, defender la separaci贸n poderes y no reconocer las abdicaciones de Bayona.
Sin duda la obra magna de las Cortes fue la Constituci贸n de 1812, que establec铆a, por vez primera en Espa帽a, una monarqu铆a constitucional. Numerosos decretos y leyes fueron elaborados por los diputados en una operaci贸n de reforma social, econ贸mica y pol铆tica sin precedentes que preparaba un nuevo r茅gimen pol铆tico. As铆, se abolieron los derechos feudales o “se帽or铆os”, la Inquisici贸n, la Mesta o la tortura; se proclam贸 la libertad de prensa o de 芦imprenta禄, como se llamaba entonces, cuya aprobaci贸n dio lugar a uno de los m谩s intensos debates; la libertad de trabajo daba el golpe de gracia a los gremios; se suprimieron las pruebas de nobleza y de limpieza de sangre. La reforma social m谩s destacada fue la abolici贸n de los se帽or铆os jurisdiccionales por el decreto de 6 de agosto de 1811, que declaraba estos se帽or铆os incorporados a la Naci贸n. Su aplicaci贸n produjo numerosos pleitos para demostrar la propiedad del se帽or铆o por falta de documentos probatorios; los tribunales fallaron casi siempre a favor de los se帽ores.
Tambi茅n se inici贸 una desamortizaci贸n de los bienes del clero, recogiendo los efectos de un decreto del gobierno de Jos茅 I que suprim铆a numerosos conventos; se transform贸 en propiedad privada los bienes de propios, realengos y bald铆os de propiedad municipal; se cre贸 la Direcci贸n General de Hacienda y se suprimi贸 el voto de Santiago, un viejo impuesto que se pagaba a Roma. Todas estas medidas 鈥揹irigidas a reducir la deuda p煤blica- irritaron a la Iglesia, aunque parte del clero apoy贸 las reformas; reformas que tuvieron escasa vigencia y aplicaci贸n, pues Fernando VII aboli贸 esta obra legislativa en mayo de 1814 al volver a Espa帽a.

4.1.2. La Constituci贸n de 1812 y su influencia
En diciembre de 1810 se decidi贸 formar una comisi贸n constitucional, encargada de redactar el nuevo texto. Fue presidida por el cl茅rigo extreme帽o Diego Mu帽oz Torrero y en ella y en las sesiones del debate, destac贸 el diputado Arg眉elles por su oratoria. En esas sesiones preparatorias uno de los diputados rememor贸 el Juramento del “Juego de Pelo卢ta” de la Asamblea Nacional francesa en 1789 y propuso que los diputados “no se separasen sin haber hecho una Consti卢tuci贸n”. El texto definitivo fue aprobado el 19 de marzo de 1812, d铆a en que se conmemoraba el cuarto aniversario de la proclamaci贸n de Fernando VII como rey de Espa帽a. Por ser ese el d铆a de San Jos茅, el texto constitucional fue conoci卢do como “La Pepa”. La aprobaci贸n del texto constitucional fue la decisi贸n m谩s importante por sus consecuen卢cias a corto y largo plazo: con ella nace el constituciona卢lismo espa帽ol y su influencia en las nuevas rep煤blicas ameri卢canas y en parte de Europa fue m谩s que notable.
La Constituci贸n de 1812 consta de 384 art铆culos, de los que un tercio se dedicaban a regular el poder legislativo (T铆tulo III. Las Cortes). Se trata, pues, de un texto largo repar卢tido en diez t铆tulos y con un sistema de reforma muy r铆gido. Por influencia de los diputados eclesi谩sticos, a pesar de su car谩cter liberal y revolucionario para la 茅poca, afirmaba que la 芦religi贸n de la naci贸n espa帽ola es y ser谩 perpetuamente la cat贸lica apost贸lica, romana, 煤nica verdadera…禄, adem谩s prohi卢b铆a 芦el ejercicio de cualquier otra禄. El t铆tulo I que habla de 芦la Naci贸n espa帽ola y los espa帽oles禄 proclama la soberan铆a nacional, la divisi贸n de poderes y los derechos pol铆ti卢cos fundamentales, como la libertad civil, de prensa y el derecho de propiedad, extensibles a los espa帽oles 芦de ambos hemisferios禄, en referencia a los americanos. Se se帽a卢laba tambi茅n que la monarqu铆a era hereditaria, pero no absoluta; el monarca est谩 obligado a jurar y acatar la Cons卢tituci贸n, la cual limita sus poderes: es la llamada monarqu铆a constitucional*. Los tres poderes se reparten entre el rey con las Cortes (legislativo); el rey (ejecutivo) y los tri卢bunales independientes (judicial). La representatividad era en proporci贸n a la poblaci贸n de cada provincia y no por estamentos, pero se establec铆a un m铆nimo de renta para ele卢gir y ser elegido. Creaba adem谩s la divisi贸n provincial y las Diputaciones provinciales, que se pondr谩n en funcionamien卢to en el Trienio constitucional.
Su vigencia fue corta y accidentada. En mayo de 1814 fue derogada por Fernando VII y no es hasta la revo卢luci贸n de 1820 cuando vuelve a estar en vigor durante algo m谩s de tres a帽os, hasta fines de septiembre de 1823. Por 煤ltimo, de nuevo entr贸 en vigor durante unas semanas en 1836, tras el pronunciamiento de los sargentos de La Granja, que dio paso a la nueva Constituci贸n liberal de 1837, la cual ven铆a a sustituir a la de 1812. La Constituci贸n de 1812 fue la bandera que enarbolaron los liberales durante las tres primeras d茅cadas del siglo. Los pronunciamientos contra el absolutismo, fracasados o triunfantes, tuvieron como primer objetivo restaurar dicho texto legal.
Se acus贸 a la Constituci贸n de 1812 de ser una copia de la francesa de 1791, obra de los revolucionarios. Ese fue el argumento de los sectores m谩s reaccionarios de la 茅poca y posteriores. Aunque hay elementos de origen franc茅s (soberan铆a nacional, divisi贸n de poderes), tambi茅n es verdad que el texto espa帽ol recoge elementos propios (como la confesionalidad, el modo de sufragio o la posibilidad de iniciativa legislativa del rey). Todo ello le da una personalidad propia que ha dejado huella en otros tex卢tos constitucionales de la Europa de la 茅poca (Portugal o Italia) o de los pa铆ses americanos emancipados. Para dar una idea del alcance de esta difusi贸n obs茅rvese estos dos datos; en marzo de 1820, pocos d铆as despu茅s de que Fernando VII jurara el texto constitucional, se hizo una edici贸n en franc茅s de dicho texto y en cinco meses se imprimieron m谩s de 6.000 ejemplares; en Italia se traduce la Cons卢tituci贸n en 1813 (la primera edici贸n en otra lengua) y entre 1820 y 1823 se hacen m谩s de 30 ediciones en italiano y franc茅s.
Este texto inicia la historia del constitucionalis卢mo espa帽ol que llega hasta la actual de 1978. Esta historia est谩 llena de episodios que negaron lo que los diputados de C谩diz pensaron para Espa帽a: el ideal de un gobierno que respetara los derechos de los ciuda卢danos. Pero ese ideal 鈥攓ue estaba en la mente de una minor铆a de intelectuales rom谩nticos poco influyentes a煤n y de algunos burgueses que lo apoyaron鈥, top贸 con los sectores m谩s conservadores de la sociedad espa帽ola de la 茅poca (gran parte del clero, nobleza) que ve铆an en muchos casos recortados sus privilegios, as铆 como el campesinado y pueblo llano ignorante que no pod铆a comprender el alcance del cambio revolucionario que se propon铆a.
En 1814 Fernando VII retorna a Espa帽a y deroga toda la obra de las cortes de C谩diz. De 1814 a 1820 Espa帽a se rige por un r茅gimen absolutista y las posesiones de Espa帽a en Am茅rica se ir谩n independizando.
Fernando VII intenta mandar tropas para apaciguar esos movimientos. El teniente corone Rafael de Riego y el coronel Quiroga se pronuncian en enero de 1820 en Las Cabezas de San Juan (entre Sevilla y C谩diz), y tras m谩s de dos meses de correr铆as por tierras de Andaluc铆a y Extremadura, logran el triunfo de la Revoluci贸n en todo el pa铆s. Este triunfo se debi贸 m谩s a la incapacidad del r茅gimen absoluto para reprimirlo que a la propia acci贸n de los sublevados. El 10 de marzo, Fernando VII firmaba un manifiesto acatando la nueva situaci贸n con estas palabras que demuestran la insinceridad de su contenido por los sucesos que luego vinieron: 鈥淢archemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional鈥. Empezaba as铆 el trienio liberal o constitucional.
Europa vive una etapa de restablecimiento de los reg铆menes absolutistas. Viendo la situaci贸n en Espa帽a y temiendo que se propagara la revoluci贸n liberal por otros pa铆ses europeos acuerdan la intervenci贸n en Espa帽a. Francia invade Espa帽a con los llamados 鈥淐ien mil hijos de San Luis鈥 para restablecer a Fernando VII en su r茅gimen absolutista. En 1823 vuelve el estado absolutista. Alicante fue la 煤ltima ciudad espa帽ola en ceder ante los franceses.

4.2. Las revoluciones de 1830 y 1848.

4.2.1. Introducci贸n
Pese a que en los acuerdos tomados en Viena se establec铆a la cooperaci贸n militar de las potencias para mantener el orden y equilibrio europeo, pronto se observaron las dificultades de realizaci贸n puesto que era muy dif铆cil pasar por alto los logros revolucionarios y, adem谩s, no se cont贸 con el sentimiento nacionalista de los pueblos que reclamaban la soberan铆a nacional. En relaci贸n con lo primero, Luis XVIII promulg贸 en Francia la Carta Otorgada (1814) como una cuasi-constituci贸n que ratificaba el absolutismo, pero aproximaba el sistema pol铆tico franc茅s al modelo brit谩nico y confirmaba los grandes logros de la revoluci贸n: igualdad de los ciudadanos ante la ley, concesi贸n de ciertas libertades individuales o mantenimiento del C贸digo Civil de Napole贸n.
Converg铆an ahora varias corrientes contra el Antiguo R茅gimen: el liberalismo, tanto en su vertiente pol铆tica como en la econ贸mica, que empezaba a mostrar una creciente escisi贸n entre los planteamientos m谩s moderados que restring铆an el derecho a voto (sufragio censitario) y pretend铆a el control del poder por parte de la burgues铆a -liberalismo doctrinario-, y aquellos que ped铆an la concesi贸n del sufragio universal masculino y una soberan铆a popular -liberalismo democr谩tico-. El nacionalismo reclamaba el derecho de los pueblos a su autogobierno y coincid铆a con el liberalismo en la petici贸n de la soberan铆a nacional. Finalmente, con la Revoluci贸n Industrial surgir谩n los primeros movimientos obreros que no se dirigen s贸lo contra la pervivencia del Antiguo R茅gimen, sino tambi茅n contra el predominio de la burgues铆a,
Estas corrientes promover谩n una oleada revolucionaria que para mediados de siglo habr谩 conseguido la ca铆da del Antiguo R茅gimen en la mayor parte de Europa central y occidental. Un primer momento se inici贸 en 1820 en Espa帽a (Trienio Liberal) y se extender谩 por el 谩rea mediterr谩nea; fracas贸 en todos los pa铆ses, por la intervenci贸n de las grandes potencias en apoyo del absolutismo y las dinast铆as consideradas leg铆timas, salvo en Grecia que a帽os des卢pu茅s conseguir谩 la independencia del Imperio Turco, aunque se le impone una monarqu铆a de corte absolutista.
En 1830 se inicia en Francia otro fen贸meno revolucionario, de tipo marcadamente liberal moderado, que impuso una monarqu铆a liberal en Francia y B茅lgica, la cual se independiza adem谩s de Holanda; en otros lugares la revoluci贸n fra卢cas贸 por la reacci贸n de las potencias absolutistas.
La tercera oleada se produjo en 1848 e incorpor贸 un car谩cter democr谩tico: triunf贸 s贸lo moment谩neamente en Francia, si bien el Antiguo R茅gimen estaba en un retroceso continuo y en muchos pa铆ses europeos se iban implantando reg铆menes de corte liberal m谩s o menos moderado, como por ejemplo en el reino de Piamonte, o se suprim铆an los 煤ltimos vestigios del feudalismo (abolici贸n de la servidumbre campe卢sina en Austria). Por otra parte, el nacionalismo fue ya fuerte tanto en su faceta integradora (谩reas italiana y alemana -Parlamento alem谩n reunido en Francfort-) como disgregadora: reclamaci贸n de la autonom铆a por los h煤ngaros o de una C谩mara propia por los checos, en el Imperio Austr铆aco.

LAS DIFERENCIAS ENTRE EL LIBERALISMO DOCTRINARIO Y EL DEMOCR脕TICO

1830
LIBERALISMO DOCTRINARIO (burgu茅s)
1848
LIBERALISMO DEMOCR脕TICO (m谩s popular)

SUFRAGIO CENSUARIO

SUFRAGIO UNIVERSAL (POPULAR)

SOBERAN脥A NACIONAL

SOBERAN脥A POPULAR

LIBERTAD DE PRENSA

PRENSA INDEPENDIENTE’ ‘

IGUALDAD JUR脥DICA
JUSTICIA SOCIAL

MOVIMIENTO MON脕RQUICO CONSTITUCIONAL
MOVIMIENTO REPUBLICANO EN BASTANTES ESTADOS

4.2.2. Las Revoluciones de 1830
En 1830 el panorama de la Europa continental ha cambiado, contin煤a la uni贸n de las principales potencias para evitar la ca铆da de cualquier rey absoluto en Europa. Esta alianza comienza a quebrar. Algunos pa铆ses no est谩n convencidos de la necesidad de mantener a la fuerza el r茅gimen absolutista. En Francia el rey Luis XVIII adopta un sistema intermedio que consiste en ceder a alguna de las peticiones de los ciudadanos y reconocer algunos derechos. Para ello elabora una carta otorgada mediante la cual ven铆a a conceder ciertos derechos a sus ciudadanos autolimitando sus poderes.
Una carta otorgada es un texto fundamental que el rey concede a sus ciudadanos y donde 茅l se limita sus poderes (la constituci贸n las hace el pueblo para el pueblo).
Luis XVIII muere y su sucesor Carlos X reimplanta el r茅gimen absolutista. Deroga el sistema preestablecido por la carta otorgada. En julio de 1830 Carlos X adoptar谩 dos medidas para restringir los derechos de sus s煤bditos y que provocan su ca铆da. Promulga una ley que sustituye la libertad de imprenta, se necesitaba autorizaci贸n para que circulara algo impreso. Tambi茅n elabora una nueva ley electoral que restring铆a el derecho al sufragio de la burgues铆a industrial, esto provoca el estallido de una revoluci贸n en Francia que provoca su ca铆da y el establecimiento de una monarqu铆a constitucional bajo la figura de Luis Felipe de Orleans.

4.2.3. Las revoluciones liberales de 1848.
Nos vamos a centrar en el caso de Francia. Francia en estas fechas, en 1848, se encontraba en los comienzos de la revoluci贸n industrial. El proceso industrializador franc茅s fue lento y durante mucho tiempo estuvieron conviviendo las formas tradicionales de producci贸n y las nuevas f谩bricas fruto de la industrializaci贸n. Por tanto en Francia nos vamos a encontrar con una econom铆a que se encuentra en fase de transici贸n desde el sistema de producci贸n feudal al nuevo sistema de producci贸n capitalista.
En este contexto econ贸mico se va a producir una importante crisis agraria que va a provocar el descontento popular, el hambre entre la poblaci贸n mas desfavorecida y que va a derivar en el nacimiento de alzamientos de car谩cter pol铆tico.
En Francia el Gobierno de Luis Felipe de Orleans dirigido por su m谩ximo representante (Guizot) va a adoptar una serie de medidas dirigidas a limitar el derecho a sufragio. Ante estas medidas se produce una acentuaci贸n de la contestaci贸n social.
Estas medidas provocan una fuerte sublevaci贸n por parte de la burgues铆a para que caiga el gobierno de Guizot. Pero la burgues铆a fue consciente que no pod铆a llevar a cabo su objetivo sin el apoyo de las clases mas desfavorecidas. Busca este apoyo en los socialistas. Las condiciones eran que si lo apoyaban el gobierno ser铆a mixto y se establecer铆an medidas de tipo pol铆tico pero tambi茅n de tipo social. As铆 se establece la 2陋 Rep煤blica con un gobierno formado por burgueses y socialistas. Los objetivos que traz贸 el gobierno republicano fueron:
– Objetivo Pol铆tico. Ampliaci贸n del derecho de sufragio, libertades p煤blicas.
– Objetivo social. Trata de establecer una rep煤blica igualitaria.
La caracter铆stica esencial de esta revoluci贸n burguesa es que en estos alzamientos contra el sistema establecido no solo se exigen mejoras de car谩cter pol铆tico (como ampliaci贸n del derecho de sufragio), sino tambi茅n de tipo social. Piden mejoras de las condiciones de vida, el reconocimiento del derecho al trabajo, educaci贸n de las masas populares y finalmente van a exigir la nacionalizaci贸n de la banca, las minas y los ferrocarriles.
Esta sublevaci贸n triunf贸 y consigui贸 acceder a las instituciones de poder pero al tener una composici贸n heterog茅nea (desde miembros pertenecientes a la burgues铆a media alta hasta obreros) se produjeron desavenencias que impidieron la consecuci贸n de todas sus exigencias. 脷nicamente se帽alar que el gobierno consigui贸 alcanzar tres objetivos 铆ntimamente ligados:
– La creaci贸n de una comisi贸n del trabajo. Creaci贸n de un organismo en el que participaran los trabajadores con el fin de desempe帽ar funciones consultivas y de asesoramiento al gobierno.
– La creaci贸n de los talleres nacionales. El gobierno de la rep煤blica se obligaba a garantizar la existencia del obrero, a proporcionar trabajo a todos los ciudadanos y reconoce, adem谩s, el derecho de los obreros a asociarse entre s铆 para disfrutar de los beneficios del trabajo. Para esto cre贸 talleres nacionales que no eran m谩s que empresas creadas por el propio estado con la finalidad de ofrecer trabajo a toda la clase obrera francesa. La mala organizaci贸n y deudas de estos talleres provocaron la divisi贸n entre burgueses y socialistas, provocando la ca铆da del r茅gimen republicano.
– Promulgaci贸n de la Constituci贸n Francesa de 1848. En esta constituci贸n encontramos tanto el reconocimiento de los principios b谩sicos del liberalismo pol铆tico como la afirmaci贸n de principios sociales. En la exposici贸n de motivos, despu茅s de reconocer el derecho a la libertad se dice que la rep煤blica debe proteger la familia, la religi贸n y el trabajo. En el articulado se reconoce el derecho a la propiedad privada si bien su disfrute no se puede conceder de forma absoluta, est谩 limitado por causa de utilidad p煤blica.
En conclusi贸n, podemos decir que la revoluci贸n burguesa de 1848 supuso el primer intento de llevar a la pr谩ctica una serie de reformas y objetivos de car谩cter social, que a帽os mas tarde acabar谩n por consolidarse.

4.3.- La Comuna de Par铆s.

Francia en 1871 se encontraba en guerra con la vecina Prusia, conflicto b茅lico que en 1871, tras la batalla del Sedan, acab贸 con la victoria de las tropas prusianas sobre las francesas. Esta derrota produjo la ca铆da del gobierno de Napole贸n III y una situaci贸n de vac铆o de poder en Francia. A causa de este vac铆o de poder y el descontento de las clases populares, las m谩s desfavorecidas por el conflicto b茅lico; se produjo un alzamiento en Par铆s que llev贸 a las clases populares a tomar posesi贸n de las instituciones pol铆ticas de la capital parisina, estableciendo un gobierno de car谩cter revolucionario.
Este movimiento revolucionario carec铆a de una organizaci贸n y de unidad, fue un alzamiento improvisado, y en la pr谩ctica ese alzamiento fue el resultado de sucesivas peque帽as revueltas encabezadas por personas movidas por sus propios sentimientos.
A pesar de carecer de ese programa pol铆tico, el gobierno revolucionario que surgi贸 de la comuna de Par铆s fue un gobierno que, pese a su ef铆mera existencia, consigui贸 aprobar y promulgar legislaci贸n dirigida a mejorar la situaci贸n de la clase obrera.
As铆, el 16 de abril de 1871, con el fin de acabar con el problema del paro promulga un decreto mediante el cual se iniciaba una operaci贸n estatal dirigida a analizar todas las empresas y talleres que hab铆an sido abandonadas por sus empresarios con el fin de determinar qu茅 empresas pod铆an ser reabiertas mediante la figura de cooperativas de trabajadores.
Este mismo gobierno promulg贸 otro decreto de 27 de Abril por el que se prohib铆a la imposici贸n de multas y retenciones sobre el salario de los obreros.
Tambi茅n se estableci贸 por el gobierno una moratoria de 3 a帽os para el pago de todas las deudas que se deber铆a hacer sin ning煤n tipo de inter茅s.
Y finalmente la 煤ltima medida de este gobierno a favor de los trabajadores fue el decreto de los alquileres en el cual se dec铆a que dado que la clase obrera hab铆a soportado la mayor parte de las cargas de la guerra, era justo que ahora que se hab铆a acabado el conflicto b茅lico, las cargas pasaran sobre los propietarios, de tal forma que se aprueba la exoneraci贸n en el pago de la renta por parte de los inquilinos.
Este gobierno revolucionario tambi茅n acord贸 establecer un sistema de educaci贸n gratuito, obligatorio y laico.

Lunes, 5 de agosto de 2013
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