Bloque III. Tema 3.1. Guerra, revoluci贸n e inestabilidad internacional.

TEMA 5. GUERRA, REVOLUCI脫N E INESTABILIDAD INTERNACIONAL
1.- TENSIONES COLONIALES Y RIVALIDADES POL脥TICAS. LA 鈥淕RAN GUERRA鈥
A principios del siglo XX, Europa se vio sometida a una serie de tensiones y crisis. Francia y Reino Unido recelaban del creciente poder alem谩n y del giro expansionista que el k谩iser Guillermo II dio a su pol铆tica exterior. Todas estas tensiones dieron lugar a un rearme masivo por parte de los diferentes pa铆ses y a un clima de enfrentamiento que en cualquier momento pod铆a estallar.
A esta situaci贸n se sumaban otros factores de inestabilidad internacional. Continuaron las tensiones coloniales y territoriales que tuvieron Marruecos y la zona de los Balcanes como principales escenarios. Adem谩s, las aspiraciones nacionales de diversos pueblos de esa zona y de Centroeuropa agravaban la situaci贸n.
1.1. Las rivalidades entre las grandes potencias europeas
Las relaciones entre Francia y Alemania en el 煤ltimo tercio del siglo XIX fueron muy tensas por las reivindicaciones territoriales francesas sobre los territorios de Alsacia y Lorena que hab铆a perdido en 1870, a ra铆z de la guerra franco-prusiana. Esta enemistad se reaviv贸 a comienzos del siglo XX a causa de las rivalidades coloniales.
A la tensi贸n franco-alemana se agreg贸 la disputa entre los Imperios austroh煤ngaro y ruso por el control pol铆tico y econ贸mico de la zona de los Balcanes.
Tambi茅n las rivalidades econ贸micas generaron un clima de enfrentamiento. El notable impulso de las relaciones comerciales y financieras, especialmente de Reino Unido y Alemania, los dos Estados con mayor desarrollo industrial y con m谩s actividad comercial, provoc贸 en ocasiones rivalidades en la 芦batalla econ贸mica禄 por conseguir nuevos mercados.
Alemania consideraba que para mantener y aumentar su r谩pido desarrollo industrial necesitaba extenderse por nuevos mercados y conseguir un imperio colonial en el que situar sus manufacturas. Por su parte, Reino Unido ve铆a en el expansionismo alem谩n una amenaza a su imperio colonial y a su hegemon铆a comercial. Un punto importante en la desconfianza de Reino Unido radicaba en la pol铆tica naval germana, que persegu铆a crear una poderosa marina de guerra equiparable a la brit谩nica. Por todas estas razones, Reino Unido abandon贸 su tradicional aislamiento y busc贸 la alianza con Francia.
1.2. La formaci贸n de los bloques y la carrera de armamentos
A partir de 1907 las principales potencias europeas estaban divididas en dos bloques opuestos: la Triple Alianza y la Triple Entente.
La Triple Alianza estaba formada por Alemania, Austria-Hungr铆a e Italia. Hab铆a sido creada por el canciller alem谩n Bismarck en 1882 y ten铆a un car谩cter defensivo. Sus objetivos fueron lograr un equilibrio en Europa favorable a Alemania; aislar diplom谩ticamente a Francia y evitar as铆 cualquier intento franc茅s de revancha tras la humillante derrota de 1871; asegurar a los austr铆acos la protecci贸n de su frontera sur en el caso de conflicto con Rusia en los Balcanes, mientras Italia recib铆a garant铆as frente a un ataque franc茅s.
Pero tras la dimisi贸n de Bismarck, en 1890, el emperador Guillermo II y su gobierno dieron un giro a la pol铆tica exterior alemana con la llamada Weltpolitik. Esta pol铆tica se caracteriz贸 por un nacionalismo expansionista, por el militarismo y el desarrollo de una poderosa flota de guerra. Hacia 1913, la flota alemana era la segunda del mundo.
El otro bloque, la Triple Entente, formado por Francia, Rusia y Reino Unido, se constituy贸 en 1907 a trav茅s de una serie de acuerdos.
鈥 En 1893 Francia y Rusia firmaban un pacto militar por el que se compromet铆an a movilizar sus tropas en caso de ser atacadas por uno de los miembros de la Triple Alianza. As铆, Francia lograba romper su aislamiento diplom谩tico.
鈥 Otro paso lo constituy贸 la firma entre Reino Unido y Francia de la Entente Cordiale, en 1904, por la que Francia renunciaba a sus ambiciones sobre Egipto a cambio del apoyo brit谩nico a la aspiraci贸n francesa de establecer un protectorado sobre Marruecos. De esta forma Francia y Reino Unido zanjaban sus rivalidades coloniales.
鈥 Finalmente, en 1907 se adhiri贸 a esta alianza el Imperio ruso, y se form贸 la Triple Entente.
Este sistema de alianzas en s铆 mismo no implicaba un paso hacia una guerra. Pero, lejos de ser un elemento 芦disuasorio禄, se convirti贸 en un instrumento cada vez m谩s incontrolable a medida que se desestabilizaba la situaci贸n internacional.
La carrera de armamentos constituy贸 otro paso decisivo hacia la crisis. Entre 1890 y 1914 los ej茅rcitos de todas las potencias europeas, salvo Reino Unido, doblaron sus efectivos de tierra y mar. Se estableci贸 el servicio militar obligatorio, que permit铆a una r谩pida movilizaci贸n masiva de tropas. Adem谩s, se mejor贸 mucho la tecnolog铆a armament铆stica gracias a la aplicaci贸n militar de los grandes avances de la segunda revoluci贸n industrial. El punto culminante de esta etapa, que ha sido denominada 芦paz armada禄, tuvo lugar en los a帽os que precedieron a la guerra.
Entre 1912 y 1914, las posturas diplom谩ticas y militares de las potencias europeas se endurecieron. Alemania fue quien tom贸 la iniciativa, que se concret贸 en la votaci贸n de nuevas leyes militares que incrementaron los efectivos de su ej茅rcito en 820.000 soldados, prolongaron el servicio militar y aumentaron los gastos de guerra. Francia actu贸 inmediatamente aprobando una nueva ley militar en 1913 que increment贸 el ej茅rcito en 750.000 hombres y estableci贸 el servicio militar de tres a帽os. La reacci贸n rusa fue m谩s lenta, pero, a pesar de eso, a finales de 1913 su plan de reorganizaci贸n del ej茅rcito le permiti贸 aumentar a 1.200.000 el n煤mero de soldados.
Esta carrera de armamentos caus贸 inquietud en la opini贸n p煤blica. Los gobiernos y sus Estados Mayores se vieron forzados a insistir en el peligro inminente de guerra para justificar sus pol铆ticas ante la poblaci贸n. En Alemania y Francia, las ligas nacionalistas desataron una campa帽a de propaganda de exaltaci贸n b茅lica, pero solo arrastraron a una minor铆a de partidarios del enfrentamiento b茅lico. En el resto de las potencias europeas tampoco existi贸 una amplia corriente de opini贸n favorable a la guerra
1.3. Los enfrentamientos coloniales: las crisis marroqu铆es
A comienzos del siglo XX, tambi茅n resurgieron los enfrentamientos imperialistas. El escenario fue el norte de 脕frica, concretamente Marruecos, y el pa铆s protagonista, Alemania, que hab铆a quedado insatisfecha del reparto de 脕frica realizado en la Conferencia de Berl铆n de 1884-1885.
En 1905 se desat贸 la primera crisis marroqu铆. Alemania se neg贸 a aceptar el acuerdo entre Francia y Reino Unido de repartir ese territorio entre Espa帽a y Francia, por considerar que perjudicaba a sus intereses coloniales en el norte de 脕frica. La postura del gobierno alem谩n de mantener la independencia de Marruecos frente a las pretensiones francesas y el desembarco del emperador Guillermo II en T谩nger, como muestra del apoyo al sult谩n marroqu铆, crearon una grave crisis internacional.
La Conferencia de Algeciras de 1906 se realiz贸 para evitar una guerra en Europa. Se acord贸 reconocer la independencia de Marruecos, aunque en realidad esta fue m谩s te贸rica que real, y de hecho se establec铆a un protectorado franco-espa帽ol. El resultado de la crisis fue favorable a Francia, que sali贸 fortalecida de su alianza con Reino Unido (Entente Cordiale de 1904).
En 1911, de nuevo se reprodujo el enfrentamiento por el tema de Marruecos, dando lugar a la conocida como la crisis de Agad铆r. Tropas francesas intervinieron en ayuda del sult谩n, que se encontraba asediado por los rebeldes de Fez. La ocupaci贸n de Fez por las tropas francesas fue considerada por Alemania como una violaci贸n del Tratado de Algeciras, lo que motiv贸 su reacci贸n de enviar el acorazado Panther al puerto de Agadir con la excusa de proteger a los residentes alemanes. La intenci贸n de Alemania era abrir una nueva negociaci贸n para forzar a Francia a cederle Congo a cambio de la plena libertad de acci贸n en Marruecos.
La determinaci贸n brit谩nica de apoyar a Francia fren贸 las desorbitadas demandas de Alemania. En 1911, tras duras negociaciones, se firm贸 un acuerdo por el que Francia entregaba a Alemania una parte importante de su colonia del Congo, una vez que Alemania reconoci贸 el protectorado franc茅s y espa帽ol sobre Marruecos. La soluci贸n alcanzada en esta segunda crisis marroqu铆 decepcion贸 a Alemania, pues, lejos de debilitar la Entente Cordiale, esta mostr贸 su solidez.
1.4. Las crisis de los Balcanes
Desde mediados del siglo XIX, otro de los puntos de fricci贸n de la pol铆tica internacional hab铆a sido la llamada 芦cuesti贸n de Oriente禄. Su escenario era la zona de los Balcanes, ocupada por el Imperio turco, cada vez m谩s d茅bil. Distintos pueblos (Serbia, Grecia, Rumania, Bulgaria) se levantaron contra los turcos y lograron la independencia. La debilidad turca tambi茅n alent贸 las ambiciones de los Imperios austroh煤ngaro y ruso en esa zona. Austria-Hungr铆a pretend铆a intervenir contra el nacionalismo eslavo, que amenazaba su territorio. Por su parte, el Imperio ruso quer铆a afianzar su influencia sobre los pueblos eslavos, especialmente sobre su aliada Serbia.
Entre 1908 y 1913 se sucedieron tres crisis en los Balcanes que pusieron a prueba los complejos sistemas de alianzas entre los Estados europeos. En 1908 el Imperio austroh煤ngaro se anexion贸 Bosnia-Herzegovina, lo que provoc贸 la protesta de Serbia, que aspiraba a unir a todos los pueblos eslavos del sur. Pero la actitud de Reino Unido de mantenerse al margen, el escaso inter茅s de Francia por intervenir en el conflicto y la debilidad rusa obligaron a los serbios a ceder. En 1912 los Estados balc谩nicos (Serbia, Montenegro, Bulgaria y Grecia) apoyados por Rusia, formaron una Liga Balc谩nica con el objeto de repartirse la franja de territorios balc谩nicos que pose铆a el Imperio turco entre los mares Adri谩tico y Egeo. La Liga derrot贸 a Turqu铆a, forz谩ndola a reconocer la independencia de Albania y ceder el resto de los territorios.
El reparto entre los miembros de la Liga de estos restos del Imperio turco origin贸, en 1913, una nueva guerra entre Bulgaria y Serbia, esta 煤ltima apoyada por el resto de los Estados balc谩nicos. La derrota de Bulgaria produjo una nueva reordenaci贸n de estos territorios. Serbia ampli贸 sus fronteras y Rusia acrecent贸 su influencia en los Balcanes, mientras Austria y Alemania vieron reducido su poder en la zona. Esta situaci贸n fue el precedente de una nueva y definitiva crisis.
1.5. La marcha hacia la guerra: la crisis de julio de 1914
En este clima, una nueva crisis ser铆a fatal. Y as铆 sucedi贸 a ra铆z del asesinato del heredero de la corona austroh煤ngara, el archiduque Francisco Fernando, y su esposa, en Sarajevo (Bosnia), el 28 de junio de 1914. El autor fue un estudiante nacionalista bosnio, Gavrilo Prinzip, perteneciente a una sociedad secreta conocida como la 芦Mano Negra禄, que aspiraba a unir a todos los pueblos eslavos del sur.
El atentado de Sarajevo fue el pretexto deseado por Austria para aplastar al nacionalismo serbio. El 23 de julio el gobierno austroh煤ngaro envi贸 un ultim谩tum a Serbia, con el consentimiento alem谩n, exigiendo a Serbia una investigaci贸n a fondo sobre los autores del atentado. A pesar de sus duras exigencias, Serbia las acept贸 todas, salvo una. Aun as铆, Austria consider贸 insatisfactoria la respuesta de Serbia. El intento de Reino Unido de mediar fue rechazado. El 28 de julio Austria declar贸 la guerra a Serbia. Rusia, que no pod铆a aceptar una hegemon铆a austr铆aca en los Balcanes, moviliz贸 sus tropas el 30 de julio. A partir de esa fecha se puso en marcha el sistema de alianzas. Alemania y Francia decidieron apoyar a sus respectivos aliados. El 4 de agosto, por 煤ltimo, Reino Unido decidi贸 intervenir ante la penetraci贸n de tropas alemanas en B茅lgica, violando su neutralidad. Por el contrario, Italia, aliada de Austria-Hungr铆a y de Alemania, se mantuvo neutral.
1.6. La Gran Guerra (1914-1918)
Los pa铆ses que iniciaron la Primera Guerra Mundial pensaron que el conflicto ser铆a cono y localizado. Pero la guerra que comenz贸 en agosto de 1914 se caracteriz贸 por su larga duraci贸n, cuatro a帽os, porque su 谩mbito geogr谩fico implic贸 a todo el continente e, incluso, a zonas no europeas y por la aparici贸n de nuevas t谩cticas y t茅cnicas b茅licas.
As铆, en agosto de 1914 estallaba la Gran Guerra, que enfrent贸, de un lado, a los imperios centrales (Alemania y Austria-Hungr铆a) y, de otro, a la Triple Entente (Francia, Rusia y Reino Unido).
En el momento del estallido, la situaci贸n de los dos bloques, por lo que se refiere a las fuerzas militares, mostraba una clara superioridad num茅rica de la Entente. Pero esta diferencia num茅rica era m谩s ficticia que real. La posici贸n estrat茅gica de Alemania y Austria-Hungr铆a en el centro de Europa favoreci贸 el movimiento de sus tropas, mientras que la Entente y sus aliados estuvieron fragmentados en dos frentes sin comunicaci贸n terrestre posible. El ej茅rcito alem谩n era claramente superior al franc茅s en artiller铆a pesada de campa帽a y en veh铆culos autom贸viles; sin embargo, exist铆a un relativo equilibrio armament铆stico entre los dos bloques.
Por lo que se refiere a las fuerzas navales, los pa铆ses de la Entente, y sobre todo Reino Unido, fueron dominantes. Ello condujo a los alemanes a la guerra submarina, como 煤nica forma de contrarrestar la superioridad naval inglesa y francesa, esta 煤ltima en el Mediterr谩neo.
Los dos bloques buscaron a lo largo de la guerra nuevos aliados, lo que signific贸 la mundializaci贸n del conflicto. En la guerra participaron catorce pa铆ses europeos con sus respectivas colonias, que se extend铆an por los cinco continentes, m谩s Jap贸n y Estados Unidos. Fue la primera vez que una guerra afect贸 a un territorio tan amplio y ello influy贸 decisivamente en la prolongaci贸n del conflicto.
La contienda de 1914-1918 fue un nuevo tipo de conflicto. Fue la primera 芦guerra total禄 de la historia contempor谩nea, en la que se utilizaron todos los recursos humanos, econ贸micos y t茅cnicos de los pa铆ses contendientes.
Se movilizaron casi setenta millones de soldados. Los avances t茅cnicos e industriales del 煤ltimo tercio del siglo XIX se pusieron al servicio de la fabricaci贸n de un armamento moderno y mort铆fero (artiller铆a, ametralladoras, nav铆os acorazados, submarinos, gases t贸xicos, carros de combate e, incluso, la aviaci贸n).
En todos los pa铆ses beligerantes se impuso una econom铆a de guerra dirigida por los Estados. Se cre贸 una 芦industria de guerra禄 para proveer de armas y municiones al ej茅rcito; mientras que la poblaci贸n civil sufri贸 el racionamiento y la penuria. Por otra parte, la elevada movilizaci贸n de soldados para la guerra oblig贸 a recurrir a las mujeres para el trabajo en las industrias y otros sectores tradicionalmente masculinos.
Ning煤n Estado pens贸 que el conflicto pudiese durar tanto, ni que fuera una guerra total y de desgaste. Para obtener recursos con los que sufragar los elevados gastos militares, los gobiernos recurrieron a la emisi贸n de deuda p煤blica y a los pr茅stamos del exterior, que, en el caso de los aliados, provinieron sobre todo de Estados Unidos.
Otro rasgo caracter铆stico fue el uso que se hizo de la propaganda en el interior de los pa铆ses para inflamar el patriotismo y el esp铆ritu de resistencia de la poblaci贸n civil y de los soldados, y, en el exterior, para minar la moral del enemigo y debilitar su capacidad de resistencia.
La guerra tuvo diferentes fases. Fue una guerra de movimientos de agosto a diciembre de 1914. Pas贸 de ser una guerra de posiciones a una guerra de desgaste de 1915 a 1916. En 1917, dos hechos contribuyeron a cambiar el rumbo de la guerra: la intervenci贸n de Estados Unidos y la revoluci贸n rusa, que supuso la toma del pode por los bolcheviques.
La guerra submarina indiscriminada de Alemania comenz贸 a perjudicar a los exportadores estadounidenses y al propio prestigio nacional. El 2 de abril de 1917 el presidente de Estados Unidos, Wilson, anunci贸 al Congreso su resoluci贸n de intervenir. Esta intervenci贸n supuso una gran ventaja para los aliados, precisamente en el momento en que comenzaba la descomposici贸n del ej茅rcito ruso.
鈥 En Rusia, los bolcheviques, partidarios de una paz por separado, tomaron el poder en octubre de 1917 y en diciembre firmaron un armisticio con Alemania como preludio del tratado de paz de Brest-Litovsk (marzo de 1918). Con este acuerdo se puso fin a la guerra en e1 frente oriental.
Tras la firma de la paz con Rusia, en 1918, las mejores divisiones alemanas se trasladaron del este al oeste y, aprovechando la superioridad num茅rica inicial, desencadenaron varias ofensivas. Pero la llegada masiva de tropas y pertrechos estadounidenses permiti贸 a los aliados realizar un contraataque marcado por el uso de numerosos carros de combate que proteg铆an a la infanter铆a en su avance. Los aliados recuperaron todo el terreno perdido mientras las tropas alemanas se replegaban.
En los otros frentes los aliados derrotaron a los b煤lgaros, turcos y austroh煤ngaros. Entre el 26 de septiembre y el 3 de noviembre, firmaron el armisticio Bulgaria, Turqu铆a y Austria-Hungr铆a.
Por su parte, el ej茅rcito alem谩n se desmoron贸, no solo por las derrotas en el frente, sino tambi茅n por la grave situaci贸n econ贸mica y los problemas sociales en la retaguardia, donde ten铆an lugar continuos actos de protesta y de rebeli贸n entre la poblaci贸n civil, especialmente entre los obreros industriales. El alto mando militar alem谩n aconsej贸 al emperador Guillermo II firmar un armisticio, pero el k谩iser abdic贸 el 9 de noviembre al tiempo que se proclamaba la Rep煤blica. El nuevo gobierno, dirigido por el partido socialdem贸crata, firm贸 el armisticio el 11 de noviembre de 1918. La Primera Guerra Mundial hab铆a terminado.

2. LA REVOLUCI脫N RUSA Y EL MODELO COMUNISTA
2.1. La crisis de la Rusia zarista
A principios del siglo XX, Rusia era un pa铆s desgarrado por profundas tensiones, derivadas fundamentalmente del poder autocr谩tico del zar Nicol谩s II, que gobernaba a su libre albedr铆o, y de la existencia de una gran masa de campesinos sin tierras y de obreros industriales que viv铆an en unas condiciones penosas, frente a una minor铆a de arist贸cratas due帽os de las tierras e industrias.
En 1905, el malestar social dio lugar a una revuelta que oblig贸 al zar a renunciar a una parte de su poder en favor de un Parlamento, la Duma, y a emprender algunas reformas pol铆ticas y sociales. Sin embargo, en la pr谩ctica, sigui贸 reinando de forma absoluta.
La oposici贸n de la poblaci贸n al r茅gimen se acrecent贸 con las derrotas militares en la Primera Guerra Mundial, sobre todo cuando en 1915 el zar asumi贸 personalmente el mando del ej茅rcito, a la vez que aumentaban los sufrimientos generados por este conflicto en la poblaci贸n civil.
2.2. La Revoluci贸n Rusa de 1917
El concepto de Revoluci贸n Rusa hace referencia a dos revoluciones que triunfaron en 1917. La primera, la revoluci贸n de febrero, puso fin al gobierno autocr谩tico del zar; la segunda, la llamada revoluci贸n de octubre o bolchevique, provoc贸 la ca铆da del gobierno provisional establecido tras la primera etapa revolucionaria y el establecimiento de una dictadura comunista dirigida por Lenin.
鈥 La revoluci贸n de febrero
La intervenci贸n de Rusia en la Primera Guerra Mundial evidenci贸 la falta de organizaci贸n militar, pol铆tica y econ贸mica del pa铆s. La movilizaci贸n de millones de campesinos hab铆a provocado un descenso de la producci贸n agr铆cola. El pueblo estaba hambriento y desilusionado ante las noticias que llegaban del frente. Se formaron consejos de obreros, campesinos y soldados: los soviets, que exig铆an cambios.
En febrero de 1917, el creciente malestar desemboc贸 en un movimiento revolucionario en Petrogrado (San Petersburgo), que provoc贸 la abdicaci贸n del zar. El poder pas贸 a manos de un gobierno provisional formado por miembros de la Duma, que inici贸 una serie de reformas liberales.
Pero, tras la revoluci贸n, exist铆an dos poderes enfrentados: el gobierno provisional, dirigido por Kerenski y apoyado por los mencheviques (socialistas moderados), y los soviets, dirigidos en su mayor parte por los bolcheviques (socialistas radicales, agrupados en el Partido Comunista) y cuyo l铆der era Lenin.
鈥 La revoluci贸n de octubre
Ante la lentitud de la reforma agraria del gobierno de Kerenski y su decisi贸n de continuar en la guerra, a lo que se opon铆an los bolcheviques, un n煤mero cada vez mayor de rusos se inclinaba a favor de estos 煤ltimos, que comenzaban a reclamar todo el poder para los soviets. En octubre, los bolcheviques protagonizaron una segunda revoluci贸n y derrocaron al gobierno provisional.
Lenin form贸 un nuevo gobierno, firm贸 la paz con Alemania en 1918, a costa de grandes p茅rdidas territoriales para Rusia, y, entre otras medidas, aprob贸 la expropiaci贸n de las grandes propiedades agrarias y el control de las f谩bricas por parte de los obreros. Estos hechos avivaron la oposici贸n al nuevo r茅gimen entre algunas capas de la sociedad, desembocando en una guerra civil, entre 1918 y 1921, que concluir铆a con la victoria de los bolcheviques.
2.3. El gobierno de Lenin
La situaci贸n generada por la guerra civil provoc贸 el derrumbe de la econom铆a rusa, y en 1921 hubo una hambruna que cost贸 la vida a cinco millones de personas. Para solventar la crisis Lenin adopt贸 una Nueva Pol铆tica Econ贸mica (NEP), que combinaba elementos comunistas y capitalistas: permit铆a la propiedad privada campesina, pero la industria y los bancos quedaban en manos del Estado. La NEP consigui贸 la recuperaci贸n, pero aument贸 las diferencias sociales.
Bajo su mandato varias nacionalidades, que se hab铆an independizado durante la guerra civil, se unieron para formar el Estado federal de la Uni贸n de Rep煤blicas Socialistas Sovi茅ticas (URSS) en diciembre de 1922. Cada una de ellas gozaba de un cierto autogobierno, pero estaba sometida a las decisiones del Partido Comunista y del Parlamento o Soviet Supremo.
2.4. El estalinismo
A la muerte de Lenin, en 1924, Trotsky y Stalin se disputaron su sucesi贸n, resultando vencedor este 煤ltimo en 1927.
Stalin instaur贸 un sistema pol铆tico totalitario. El Partido Comunista pas贸 a controlar todos los aspectos del Estado y la sociedad. Stalin fue considerado un l铆der infalible, cuyas decisiones hab铆a que acatar sin cr铆tica. Cualquier disidencia fue duramente reprimida: ejerci贸 una pol铆tica del terror mediante las purgas, que consistieron en el asesinato o la reclusi贸n en campos de internamiento (gulag) de cualquier sospechoso de oposici贸n al sistema. De esta manera, se asegur贸 la sumisi贸n de los sovi茅ticos. Tambi茅n mantuvo una firme pol铆tica rusificadora y centralista, que reprimi贸 cualquier atisbo de nacionalismo.
Uno de los principales objetivos de Stalin fue convertir a la URSS en una gran potencia econ贸mica. Su pol铆tica econ贸mica descans贸 en:
-La planificaci贸n de la econom铆a por el Estado, que establec铆a la producci贸n agr铆cola e industrial por per铆odos de cinco a帽os (planes quinquenales).
-Se prohibi贸 la propiedad privada de la tierra y se colectiviz贸 la agricultura, que se sustent贸 sobre dos formas de propiedad: el sovj贸s, granja estatal que empleaba asalariados, y el kolj贸s, granja de propiedad colectiva pero controlada tambi茅n por el Estado.
-Se crearon grandes industrias de propiedad estatal y el gobierno controlaba tambi茅n el comercio, los bancos y el resto de los servicios.
En pocos a帽os, la URSS pas贸 a ser una gran potencia econ贸mica.
3. EL NUEVO ORDEN INTERNACIONAL. LA SOCIEDAD DE NACIONES.
3.1. La Conferencia de Paz de Par铆s
En enero de 1918, casi un a帽o antes del final de la guerra, el presidente estadounidense Wilson expuso en el Congreso de Estados Unidos los 芦catorce puntos禄 por los que seg煤n 茅l habr铆a de regirse una paz justa y duradera. Sus objetivos eran:
鈥 La supresi贸n de la diplomacia secreta, a la que se atribuy贸 el desencadenamiento de la guerra.
鈥 La libertad de navegaci贸n y de comercio internacional.
鈥 La reducci贸n de armamentos.
鈥 La desmembraci贸n de los viejos imperios y el reconocimiento del derecho a la independencia a las minor铆as 茅tnicas y ling眉铆sticas de los pueblos que formaban estos imperios.
鈥 La creaci贸n de una Sociedad de Naciones, basada en la igualdad entre los Estados al margen de su potencia, que arbitrase las relaciones internacionales y garantizase la seguridad de las naciones y su integridad territorial, as铆 como la imposibilidad de nuevas guerras.
Pero estos principios no fueron respetados, ya que los aliados europeos estaban m谩s preocupados por defender sus propios intereses que por lograr una paz justa. Francia, la m谩s perjudicada por la destrucci贸n causada por el conflicto, exig铆a que Alemania deb铆a pagar las reparaciones de guerra e incluso ser desmembrada. A esta pretensi贸n francesa se opon铆an las posiciones m谩s conciliadoras de los brit谩nicos y estadounidenses.
En la Conferencia de Paz de Par铆s (1919-1920) se elaboraron los cinco tratados que estipulaban las condiciones de la paz y las nuevas fronteras entre los vencedores y los vencidos. Los pa铆ses vencidos no fueron escuchados y solo fueron llamados para firmar los tratados impuestos por el Consejo de los Cuatro, formado por los dirigentes de las grandes potencias vencedoras: Clemenceau (Francia), Lloyd George (Reino Unido), Wilson (Estados Unidos) y Orlando (Italia).
3.2. Una paz impuesta por los vencedores
De todos los tratados firmados en Par铆s, el Tratado de Versalles, que regul贸 la paz con Alemania, fue el m谩s importante. Por su dureza fue considerado por el Estado y el pueblo alem谩n como un diktat.
鈥n primer lugar, Alemania sufri贸 fuertes recortes territoriales: tuvo que ceder a Francia Alsacia y Lorena; la regi贸n de Posnania a Polonia, y asimismo se creaba un pasillo o 芦corredor polaco禄, con la 芦ciudad libre禄 de Danzig, que separaba la Prusia Oriental del resto de Alemania. Por 煤ltimo, las colonias alemanas pasaron a convertirse en mandatos de la Sociedad de Naciones.
鈥dem谩s, Alemania fue considerada responsable del desencadenamiento de la guerra, y como consecuencia tuvo que pagar fuertes reparaciones de guerra para compensar las destrucciones causadas a los pa铆ses vencedores. Debi贸 entregar de inmediato su flota mercante, sus locomotoras y ceder a Francia la explotaci贸n de las minas de carb贸n del Sarre durante quince a帽os.
鈥 Finalmente, Alemania tuvo que suprimir el servido militar obligatorio y limitar su ej茅rcito a 100.000 hombres. Para prevenir cualquier intento de revancha, los aliados ocuparon la orilla izquierda del Rin durante quince a帽os, transcurridos los cuales dicha zona quedar铆a desmilitarizada. Asimismo se prohibi贸 la uni贸n de Alemania con Austria.
Los tratados de Saint Germain, Trianon, Neuilly y S茅vres establecieron una nueva organizaci贸n de las fronteras y de los Estados de la Europa centro-oriental y balc谩nica. Los Imperios austroh煤ngaro y turco se desmembraron en diferentes Estados, y se form贸 un 芦cord贸n sanitario禄 en torno a Rusia para impedir el contagio de la revoluci贸n bolchevique. Este cord贸n sanitario se construy贸 con la creaci贸n de varios pa铆ses en los territorios que Rusia hab铆a perdido en el Tratado de Brest-Litovsk: as铆, Polonia, Finlandia y los pa铆ses b谩lticos (Estonia, Letonia y Lituania) se convirtieron en Estados independientes.
3.3. Las repercusiones pol铆ticas de los tratados
Con el final de la guerra desaparecieron los grandes imperios que exist铆an en Europa antes de 1914. La revoluci贸n de octubre de 1917 acab贸 definitivamente con el Imperio ruso de los zares. En el antiguo Imperio alem谩n, o Segundo Reich, y en el Imperio austroh煤ngaro se proclamaron rep煤blicas y las constituciones democr谩ticas se extendieron a muchos de aquellos territorios que hab铆an estado dominados por imperios autoritarios. Tambi茅n desapareci贸 el Imperio turco, cuyos territorios dieron lugar a nuevos pa铆ses o pasaron a estar bajo el dominio de otras potencias. De este modo, de acuerdo con el principio wilsoniano del respeto a las nacionalidades, se constituyeron nuevos Estados: Polonia, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Checoslovaquia, Yugoslavia y Hungr铆a.
Hacia 1920 Europa estaba formada por un total de veintiocho Estados. Todos ellos, salvo dos, eran democracias parlamentarias y en la mayor铆a se implant贸 el sufragio universal.
3.4. La Sociedad de Naciones y los problemas de la posguerra.
Con la creaci贸n de la Sociedad de Naciones se busc贸 normalizar las relaciones internacionales. Pero el camino hacia una paz duradera se vio desde el principio sometido a fuertes tensiones. Tan solo entre 1924 y 1929 hubo una breve etapa de relativa distensi贸n.
3.4.1. La Sociedad de Naciones
La Sociedad de Naciones fue una organizaci贸n internacional, fundada al final de la Primera Guerra Mundial, a iniciativa del presidente estadounidense Wilson. Su objetivo era asegurar el mantenimiento de la paz, la seguridad colectiva, el desarme y la cooperaci贸n econ贸mica y cultural entre los diversos Estados del mundo. Su sede se estableci贸 en Ginebra.
Sus 贸rganos rectores fueron cuatro:
鈥 La Asamblea General, integrada por todos los Estados miembros.
鈥 El Consejo, formado por las cinco potencias vencedoras (Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Italia y Jap贸n).
鈥 La Secretaria, un 贸rgano meramente administrativo.
鈥 El Tribunal Permanente de Justicia Internacional, cuya sede se fij贸 en La Haya.
Sus miembros se compromet铆an a agotar todos los procedimientos para solucionar de forma pac铆fica sus conflictos y evitar la guerra. Se impusieron sanciones para aquellos Estados que infringieran el pacto, incluso se establec铆a que el Estado que cometiera infracciones graves pod铆a ser excluido de la Sociedad de Naciones.
Pero fue una organizaci贸n fr谩gil que no pudo llevar a la pr谩ctica sus objetivos, ya que no dispon铆a ni de ej茅rcito ni de capacidad ejecutiva para forzar el cumplimiento de sus resoluciones. Adem谩s, no se permiti贸 la adhesi贸n de los vencidos ni de la Rusia sovi茅tica, lo que signific贸 que una serie de pa铆ses que ten铆an gran peso internacional quedasen fuera de la organizaci贸n. Por 煤ltimo, influy贸 mucho la no participaci贸n de Estados Unidos. que inici贸 una pol铆tica internacional aislacionista despu茅s de que su Senado no ratificase el Tratado de Versalles.
Como aspectos positivos de la Sociedad de Naciones se pueden se帽alar el establecimiento de una diplomacia multilateral, la prohibici贸n de los tratados secretos y la constituci贸n de organismos de car谩cter humanitario y de cooperaci贸n internacional (Organizaci贸n Internacional del Trabajo, la Organizaci贸n Mundial de la Salud, etc.) que siguen vigentes.
3.4.2. Los problemas de la posguerra en Europa
El per铆odo entre 1919 y 1924 fue especialmente inestable para Europa, que estuvo sometida a grandes tensiones internacionales.
La cuesti贸n de las nacionalidades en los 谩mbitos de los antiguos Imperios alem谩n y austroh煤ngaro no qued贸 totalmente resuelta. Estos imperios: se dividieron en ocho nuevos Estados, pero algunos de ellos no eran 茅tnicamente homog茅neos. Adem谩s, los resultados de los tratados de paz no satisficieron a todos y pronto dieron lugar a problemas pol铆ticos y fronterizos.
Otra cuesti贸n espinosa fue la de las cl谩usulas del Tratado de Versalles, que enfrent贸 a Alemania y Francia. El eje del problema se hallaba en las reparaciones de guerra. En la Conferencia de Londres de 1921 se fij贸 el montante de las reparaciones alemanas en 132.000 millones de marcos-oro, En 1922, ante la grave situaci贸n econ贸mica, el gobierno alem谩n se vio forzado a pedir una moratoria de pago. El gobierno franc茅s se obstin贸 en que 芦deb铆a pagar禄 y orden贸 la ocupaci贸n de la cuenca industrial del Ruhr en 1923. Como consecuencia, la econom铆a alemana se hundi贸.
A partir de 1924 se produjo una cierta distensi贸n del ambiente internacional, basado sobre todo en el intento de resolver el problema alem谩n.
鈥 En 1924, el Plan Dawes dio una soluci贸n al problema de las reparaciones, y Francia cedi贸 y abandon贸 el Ruhr.
鈥 En 1925, en la Conferencia de Locarno, se estableci贸 un sistema de garant铆as mutuas entre Alemania, Francia, B茅lgica, Reino Unido e Italia, por el que se comprometieron a respetar las fronteras occidentales de Alemania, as铆 como a la desmilitarizaci贸n de la Renania. Con este pacto se inaugur贸 un nuevo estilo en las relaciones internacionales basado en el di谩logo.
鈥 En 1926 se admiti贸 a Alemania en la Sociedad de Naciones, lo que pareci贸 congraciar a los antiguos enemigos. Sin embargo, el revisionismo alem谩n qued贸 latente, pues Alemania no reconoci贸 las fronteras que los tratados de paz hab铆an establecido en su zona oriental.
Un paso m谩s en favor de la paz fue el Pacto Briand-Kellog de 1928, que condenaba la guerra como forma de resoluci贸n de los conflictos. No obstante, este pacto qued贸 en una mera declaraci贸n de renuncia a la guerra y de compromiso a resolver los conflictos entre los Estados recurriendo al arbitraje de la Sociedad de Naciones, pero no impon铆a ninguna obligaci贸n efectiva a los pa铆ses firmantes.
3.4.3. Los problemas de la posguerra en las colonias
La guerra y la afirmaci贸n del principio wilsoniano del derecho de los pueblos a decidir su propio destino impulsaron en las colonias el despertar de una conciencia nacional. Pero los grandes imperios coloniales, Reino Unido y Francia, no aplicaron ese principio ni a sus colonias ni a las colonias alemanas en 脕frica, que se repartieron y convirtieron en mandatos gestionados por estas potencias.
Especialmente destac贸 el problema del Pr贸ximo Oriente. Por una parte, brit谩nicos y franceses prometieron a los 谩rabes, a cambio de su lucha contra los turcos, la formaci贸n de un gran reino 谩rabe. Pero solo se constituy贸 un reino en la pen铆nsula Ar谩biga. Reino Unido, sobre todo, logr贸 consolidar sus intereses econ贸micos y estrat茅gicos en la zona, en la que se situaban los m谩s importantes recursos petrol铆feros.
Por otra parte, tambi茅n se ofreci贸 a los jud铆os, en 1917, la creaci贸n de un 芦hogar nacional jud铆o禄 (Declaraci贸n Balfour). De esta forma, intentaban lograr el apoyo financiero de Estados Unidos, donde la minor铆a jud铆a constitu铆a un importante grupo de presi贸n (movimiento sionista).
El descontento de los 谩rabes al constatar que brit谩nicos y franceses hab铆an decidido en secreto repartirse los territorios turcos del Pr贸ximo Oriente, bajo la forma de mandatos, y la corriente de emigraci贸n de jud铆os procedentes sobre todo de Europa central y oriental hacia Palestina con el prop贸sito de crear un Estado, dej贸 planteado un grave problema para el futuro de esta zona.

Martes, 30 de julio de 2013
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